La consultoría de empresas naturaleza y objeto

jesus CGJesús E. Barrios A.    Venezuela

Licenciado en Administración; especialista en las    áreas: Financiera, Bancaria Administrativa, Contable, Calidad y Productividad, Valuación de Empresas y Marcas, Organizacional, Tributaria, Higiene y Seguridad Industrial, Proyectos de Inversión, Proyectos Crediticios, Proyectos LOCTI, Plan de Negocios para Empresas. Con formación internacional   para Líderes: PYME, ALIDE, CINSET, amplia trayectoria como consultor en el sector privado y público, docente en áreas de innovación de negocios. Miembro de SLADE.

La consultoría de empresas naturaleza y objeto

Para introducirnos en el tema compartamos la siguiente definición: “La consultoría de empresas es un servicio de asesoramiento profesional independiente que ayuda a los gerentes y a las organizaciones a alcanzar los objetivos y fines de la organización mediante la solución de problemas gerenciales y empresariales, el descubrimiento y la evaluación de nuevas oportunidades, el mejoramiento del aprendizaje y la apuesta en práctica de cambios.” (OIT, La Consultoría de Empresas, Guía para la profesión. Editorial Limusa. Mexico 2008)

Es conocido por quienes tienen la responsabilidad de la conducción de empresa productivas la necesidad de contar con la asistencia de profesionales calificados bajo la figura de outsourcing, con la suficiente preparación y experiencia en distintos temas vinculados a las operaciones, administración y finanzas en las organizaciones. La actividad del profesional o equipo que conforma la consultoría estará dedicada a atender los requerimientos manifiestos por el equipo gerencial empleando para ello técnicas y herramientas adecuadas a las dimensiones y estrategias de la unidad productiva objeto de la intervención profesional. Quienes se dedican a la consultoría de empresas son personas con la suficiente sensibilidad empresarial, virtud adquirida a través del tiempo, con la precisión obtenida mediante de un eficaz diagnóstico vinculado a las distintas áreas que conforman la empresa intervenida.

jesus 1La consultoría de empresas es un área de fuerte competencia. La especialización impulsa este tipo de labor cuya principal característica es que no hay límites de tiempo para diagnosticar un plan de acción para atender las necesidades de una empresa. En el caso de América Latina se encuentran operando desde las grandes consultoras que tienen fama de cobrar honorarios astronómicos, hasta profesionales que independientemente luchan por una mayor participación en un mercado especialmente hostil a los requerimientos de consultoría. La mejor manera de identificar la asistencia de consultoría ideal es aquella que al aplicar un Diagnóstico Integral con el cual los empresarios distinguen las debilidades y fortalezas, así como las amenazas y oportunidades del entorno, se brinda al cliente una visión integral del negocio, información útil a la hora de aumentar la competitividad y de aplicar una metodología que vincule acciones con el logro de metas.

El servicio de consultoría puede interpretarse bajo dos enfoques básicos:

Visión Funcional: la cual proporcional ayuda sobre el contenido, proceso o estructura de una tarea o conjunto de tareas, en que le consultor no es efectivamente responsable de la ejecución de la tarea misma sino que ayuda a los que lo son.

Visión de Servicio Profesional Especializado: comprende una serie de actividades específicas a un servicio de asesoramiento contratado por y proporcionado a organizaciones de personas especialmente capacitadas y calificadas que prestan asistencia de manera objetiva e independiente, a la organización cliente para poner al descubierto los problemas de gestión, analizarlos, recomendar soluciones y coadyuvar, si se le solicita, en la aplicación de soluciones.

Claramente se puede apreciar que la actividad de consultoría empresarial se ha convertido en un sector específico de actividad profesional, paralelamente se puede considerar como un método que facilita la dirección en la gestión de la organización, por lo tanto es oportuno destacar las características fundamentales de la consultoría de empresas:

Servicio profesional: proporciona conocimientos teóricos y técnicas profesionales que sirven para resolver problemas prácticos de gestión.

Servicio consultivo: los consultores no se contratan para que dirijan organizaciones o adopten decisiones delicadas a nombre de la dirección.

Servicio independiente: el consultor debe estar en condiciones de hacer su propia evaluación de cualquier situación, con franqueza y objetividad, sin pensar en sus propios intereses.

Servicio temporal: los clientes recurren a los consultores para que les presten ayuda durante un período limitado.

Servicio comercial: un profesional que se dedica a la consultoría como medio de vida tiene que cobrar unos honorarios por todo el trabajo que realiza por cuenta de sus clientes. Las empresas de consultoría venden servicios profesionales y los clientes los compran. Además de ser organizaciones de servicios profesionales, las empresas de consultoría son también empresas.

Por último, en cuanto a actitudes, el consultor debe ser consciente   de que la credibilidad, elemento esencial en la consultoría, proviene de la filosofía personal que muestra en su relación de trabajo: respeto por las personas, sus recursos y posibilidades, claridad de objetivos personales y, confianza en los demás. A simple vista, esto es muy difícil de lograr, pues supone un comportamiento muy especial  hacia las personas.

El consultor debe mostrarse abierto a trabajar con ideas teóricas y abstractas, y poder reducirlas a aplicaciones simples y práctica, comprensibles para toda persona dentro de la institución.

En vista de que la consultoría lleva muchas horas de diseño, programación, gran intensidad y dedicación de ejecución, el consultor debe ser disciplinado y fuerte para resistir el desgaste físico y emocional. Debe tener un concepto básicamente positivo y entusiasta de la vida, balanceado con un grado adecuado de realismo.

Al considerar que el consultor es un agente de cambio, debe ser este una persona segura y conocedora de sí misma, así como de sus recursos, gozar de un equilibrio interno para que en los momentos de confusión, contradicción o frustración  pueda salir adelante, a pesar del desgaste psicológico que esos problemas implican.

Todas estas modalidades forman el perfil del consultor ideal, meta difícil de alcanzar, pero que sirven para que cada consultor, de acuerdo con su capacidad, estilo y circunstancias, identifique las que necesite desarrollar.

“El papel del consultor de empresas consiste en ayudar a que una organización se ayude a sí misma”. Edgar Schein.

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