Prospectivas

 

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Carlos Miguel Barber Kuri  – México 

Doctorado y Mención Honorífica de la Maestría en Administración; Mención Honorífica como Ingeniero  Mecánico  –  Electricista  Área  Industrial.  Realizó  el  Diplomado  en  Práctica  Docente además de contar con la Especialidad en Enseñanza Superior. Titular de Administración y miembro del  Consejo  de  Investigación  de  la  Universidad  Anáhuac  del  Sur.Director del Doctorado en Administración de la misma Universidad. Director Administrativo y fundador del “Queen Hellen´s School”, A.C. Consultor y Provider de la ONU. Catedrático, conferenciante, director de tesis, miembro activo del Claustro Doctoral de la Universidad Anáhuac del Sur y del Consejo de Investigación de la Anáhuac del Sur. Ha publicado más de 400 artículos, 250 casos empresariales, así como  7  libros.

PROSPECTIVAS

Los últimos 15 años han sido testigos del  cambio probablemente más vertiginoso, masivo y pronunciado,   que se haya registrado antes en la historia de la humanidad. Con un suceder en los eventos, a veces casi imperceptible, se presentaron grandes transformaciones tecnológicas, económicas y políticas que están definiendo nuestros días y que constituirán parte de un futuro mediato por proseguir.

En el pasado, valiosas aportaciones realizadas por reconocidos autores, como por ejemplo John Naisbitt, advertían de   las grandes tendencias que se  visualizaban  para  los  siguientes  años, destacando la modificación de una sociedad industrial por otra orientada hacia la información, el paso de una tecnología forzada hacia otra de alto nivel,   la tendencia por inclinarse hacia una economía global en vez de seguir esforzándose por una centralización de economía nacional, y la consumación de los primeros pasos para transitar de una democracia representante hacia otra participante.

Todos podemos ser profetas del pasado, pero difícilmente del futuro y las predicciones de Peter Drucker y J. Naisbitt, referente a los inicios del Siglo XXI, se han cumplido en un 95%. Así, en la “puerta de un nuevo siglo”, se identificaban como megatendencias a la bonanza mundial para los años 90 –seguida de una crisis profunda de los países más poderosos-,      el renacimiento   de   las   artes,   la   aparición   del socialismo del mercado libre, la homogenización de los estilos de vida mundial y el sentimiento por un   nacionalismo   cultural,   la   privatización   del Estado  benefactor,  el   auge  de  la  cuenca  del Pacífico,  el  decenio  del  liderazgo  femenino,  la edad de la biología, el renacimiento religioso del nuevo milenio, y también hacía un llamado hacia lo que proponía como “el triunfo del individuo”,  el cual sustentaba como la inserción del hombre en un mundo global pero sin perder su identidad como individuo.    Todos  estos  aspectos,  de una u  otra forma, fueron presenciados en los últimos tres lustros.

El mundo empresarial igualmente “alzaba la mano” y hacía sus propuestas, habiendo pensadores que citaban que el reconocer   que en “un mundo de cambio discontinuo, una compañía que perdía  una vuelta crítica del camino podía hacer que nunca volviera a ponerse al día”. (Hamel, Gary: 2000).Se  dio  por  tanto    “un  nuevo  orden”  (P.  Senge,2005),  en donde las empresas luchaban de manera feroz por acaparar los mercados y clientes, prosiguiendo por captar a los mejores empleados, incluso  de  las  firmas  de  la  competencia,  para finalmente tomar el mayor número de activos  (K. Blanchard, 2008).

Poco a poco, y sin que ese cambio fuese del todo repentino, pero sí constante, (P. Senge, 2010), se observó la invasión de los grandes consorcios en territorios en donde nunca antes se hubiese imaginado que pudieran llegar.

Los nuevos modelos de negocios, en sus versiones más afinadas, comenzaron a aparecer y con ello, términos como franquicias, empresas verdes, BOP Businesses o     negocios inclusivos, empezaron a tomar más fuerza.

Actualmente,   no   es   extraño   ver   como   las franquicias abarrotan las plazas comerciales, y las mismas se reproducen con amplia libertad influenciando el entorno definitivamente.

Autores como Peter Senge, en su tesis propuesta en su  libro  “La  Quinta  Disciplina”,  sostenía  que cuando las acciones emprendidas se hacen de manera  constante, a paso relativamente uniforme y sin sobresaltos, el cambio parece no ser detectado. Tal vez este haya sido el secreto de las grandes revoluciones que se han vivenciado en el mundo en los últimos 200 años, comenzando por la Revolución Industrial, pasando por varias revoluciones sociales, llegando a una Revolución de la Información, la Revolución de los Alimentos, para tener ya en proceso a la  Revolución Biogenética.

Estos cambios bruscos y acelerados han hecho que incluso las leyes se adecuen y discurran en torno a un marco referencial que anteriormente no estaba siquiera considerado. Es procedente reconocer entonces que los mismos libros de ciencia ficción parecen adquirir su cabal encuentro en una realidad ni siquiera imaginada.

Clonación, reproducción in vitro,   descubrimiento de las cadenas del ADN e información genética, bioingeniería, son términos a los que cada día las personas se acostumbran más a oírlos a veces sin tener presentes las grandes implicaciones que las mismas conllevan. No obstante, la conciencia en  el  ser humano se hace cada vez más palpable. Los empresarios se reconocen  insertos  en  un  ambiente  global,  la política a nivel mundial comienza a dar matices de tipo   empresarial,   los   científicos   comienzan   a indagar en todo en lo micro y correspondiente a nuestro planeta Tierra, haciendo relativamente a un lado la búsqueda que con tanto esmero se hacía hacia el espacio exterior.

En lo que respecta al medio ambiente y ecología, si bien cuando a principios del Siglo XX estos términos pasaban muy desapercibidos, ahora aparenta ser que se están tomando medidas para no pasar por alto estos importantes aspectos, y aunque a nivel mundial estas áreas aún se están muy retrasadas, se comienzan a dar ejemplos de cómo el hombre y la naturaleza pueden llegar a convivir de manera interrelacionada, de forma que ambos tengan un provecho en común. Ejemplo de esto son los desarrollos turísticos sustentables de Nueva Zelandia y Australia, las campañas y presiones intensas de varios activistas a favor de la naturaleza que cada vez alzan aún más su voz siendo  ya un bastión en la evaluación  y aprobación para abrir u operar diversas empresas en función al impacto ambiental, así como la búsqueda de la protección de varias especies en peligro de extinción.  (Barber, 2010).

En estos años también se ha destacado, indiscutiblemente, el   sobresaliente avance en el campo de la electrónica.    Y si sobre mercados en dónde producir y vender estos productos se deseara comentar,    no resulta difícil identificar el comportamiento del cliente y las plataformas de comunicación también han evolucionado.

Sin embargo, la pregunta más allá de lo anterior debería ser ¿hacia dónde van las áreas del conocimiento  en  los  próximos  20  años?  ¿Cómo será  el  mundo  que  nos  espera  en  un  futuro próximo?. Para Naciones Unidas, estas cuestiones la resuelve reconociendo que cada día que pase el mundo será mucho más global, existiendo un fenómeno cada vez más amplio incluso en lo referente a la globalización de los valores; también señala que el mercado actuará como el principal motor de la economía, y que los mercados a su vez serán interdependientes y estarán intercomunicados;   el mundo del comercio electrónico estará totalmente presente, y las barreras al flujo de capitales y de  negocios habrán disminuido seriamente;   existirá un  verdadero  universo  de  comunicaciones digitales, Internet y comercio electrónico;  se harán permanentes las mutaciones organizacionales, tecnológicas y sociales; y habrá grandes empresas transnacionales.

Respecto    a  la  población  mundial,  ésta  tendrá mayor edad promedio cada día. No será raro observar sociedades civiles emergentes. El nivel de escolaridad en los empleados se incrementará y la capacitación de los empleados tendrá predilección por realizarse “on the job”.   La población seguirá mostrando un gran interés por cuidar su figura.  La mujer incrementará un participación en los mercados  laborales,  y los  productos  “listos  para comer” con la connotación de “saludables” estarán de moda todos los días. (Barber, 2012).

En cuanto al trabajo, este igualmente evolucionará, y con él las categorías la concepción, regulación y forma de cómo concebirlo. Lo importante no será ya el lugar del trabajo, sino el trabajo en sí. Igualmente, la empleabilidad estará definida por lo que la persona verdaderamente pueda aportar a la entidad contratante.     Las instituciones educativas deberán redefinirse y el término formación por competencias será cada vez más utilizado.  Incluso, la educación evolucionará cada vez más hacia las nuevas plataformas de enseñanza y  el proceso de enseñanza – aprendizaje virtual, tomará cada vez mayor relevancia.

Pero   serán   los   mercados   los   que   seguirán dibujando los cauces en donde las verdaderas inversiones deberán concentrarse.   Se hablará cada vez más de términos de emprendimiento, en donde el emprendedurismo tomará mayor relevancia para generar ideas que “rompan paradigmas” y establezcan nuevos esquemas de como resolver los problemas que por tradición no habían sido resueltos.

Las  reglas  del  juego  se  romperán consecutivamente, y serán los mercados quienes avalen que dicha iniciativa tendrá éxito o no. Igualmente, la regulación legal deberá hacer lo propio,   aunque   la   normalización   del   nuevo entender de los fenómenos no sea de forma inmediata.  De ahí que para las áreas de Derecho, los temas de juicios orales, caminos alternos para la    resolución    de    conflictos    y    las    nuevas concepciones sobre un sistema regulatorio, tomen cada vez más relevancia.

El mundo de las ideas de los negocios será cada vez más representativo.  No importará la edad, si se cuenta  con  capital  o  no,  si  se  tiene la infraestructura para poder llevar a cabo la idea de negocio.  Lo importante será la propia concepción de una propuesta que verdaderamente resuelva una situación.   No será extraño ver cómo   habrá personas que de la noche a la mañana se conviertan en millonarios y que al mismo tiempo estos momentos de gloria puedan desvanecerse en segundos  cuando  aparezca  una  nueva  idea  que traiga mayores beneficios.

De ahí que temáticas como el desarrollo de canales claramente   orientados   para   llegar   al   cliente objetivo, tomen cada vez mayor relevancia.    Las carreras que antes se veían como disímbolas comenzarán a encontrar zonas de intersección cada vez más fuertes.   No será extraño ver como la Ingeniería se combina con la Mercadotecnia generando Ingenieros Mercadólogos, por ejemplo, que   sumen sus iniciativas y   conocimientos para combinar la fuerza de un loving hacia el cliente con   el   diseño   de   plataformas   robustamente flexibles.   Cada vez más se hablará de tech chops for start ups,   virulización de los productos para detonar en etapas iniciales de los productos “aquello” que haga masivamente atractivo los bienes y servicios que se están ofreciendo, la minería de datos avanzará a sus siguientes etapas mientras que el maketer coding será un andar natural en el actuar de los negocios.

Por tanto, emprendimiento, innovación, las incubadoras y aceleradoras de negocios, serán cada vez más recurridas,  ¡y cómo no si el trabajo ya no será en una dirección sino que estará más bien impulsado  por  la  iniciativa  colectivamente singular!

El mundo continúa evolucionando. Apenas una breve remembranza y la imaginación y las oportunidades vuelan alrededor. ¿Cuántos eventos más no estarán por acontecer?  ¿En cuántos de esos sucesos  no seremos actores directos de un cambio que por sí mismo ya se está produciendo?   Será interesante releer estas líneas en el futuro y cotejar lo dicho aquí con la realidad por venir.

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